Alcaldía de Valledupar inauguró baterías sanitarias en instituciones de territorio indígena

 La obra es incluyente con la población en condición de discapacidad o movilidad reducida, a través de la construcción de una unidad especial.

·         Los planteles también recibieron dotación de tableros tecnológicos, laboratorios de física y química, pupitres y actualmente reciben una canasta educativa para su alimentación, la cual la maneja el 80% el cabildo indígena.

Valledupar, Junio 19 de 2018. En una jornada maratónica, el Alcalde Augusto Ramírez Uhía, recorrió los corregimientos de Atánquez, La Mina y Río Seco, para inaugurar las baterías sanitarias construidas en sus instituciones, las cuales se suman a las acciones para el fortalecimiento de la infraestructura educativa en la zona rural.

“Esto es dignificar a los estudiantes, esto es la democratización de los recursos públicos, que deben invertir donde más se necesiten e impacten a la sociedad, la educación son los carriles por donde transitan las vagonetas del desarrollo, a partir de ésta propiciamos la transformación de los pueblos”, indicó Ramírez Uhía.

El primer colegio en recibir la obra fue la Institución Educativa San Isidro Labrador donde con la danza ‘chicote’ los estudiantes celebraron por tener nuevos baños, ya que anteriormente preferían no hacer sus necesidades en el plantel debido a las pésimas condiciones higiénicas.

Seguidamente el turno fue para la institución Agrícola La Mina, y finalmente en la sede anexa Escuela Nueva San Fernando de Río Seco; ahí los alumnos agradecieron por el cumplimiento de una promesa, la cual nació con el compromiso de una sola obra y terminó con el beneficio a tres poblaciones, una acción afirmativa del gobierno Valledupar Avanza que le apunta a la dignificación de la zona rural y la reivindicación de la población indígena.

“Los 11 años que llevó estudiando aquí, era muy difícil que nosotras como mujeres usaríamos el baño, nos daba asco sentarnos porque podríamos recibir alguna infección. Hoy gracias al Alcalde y a la voz de nuestro rector hemos conseguido una de las obras que necesita esta institución y estamos muy contentos”, expresó la contralora estudiantil, Ingrid Martínez.

Cada unidad sanitaria incluyó: 4 sanitarios para hombres y 4 para mujeres, cada uno con tres lavamanos, 2 orinales para varones, un baño para discapacitados, un cuarto de aseo y un tanque elevado de 2000 litros. En el caso de Atánquez y La Mina, fueron construidas pozas sépticas.

La intervención también contempló el mantenimiento de los baños ya construidos, realizándoles reparación de plomería, pintura, enchapes, inodoros, lavamanos, duchas, puertas y divisiones metálicas.

Estas ejecuciones son desarrolladas a través del contrato por valor de $409 millones de pesos que también beneficia con batería sanitaria a planteles en Badillo y Valencia de Jesús.

 

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